comentarios y opiniones |
jbas 20/09/2008 22:16:19
Valoración:
Yo y unos amigos nos animamos a ir el sabado pasado.
La verdad no se por donde empezar. En general toda la cena fue un completo desastre.
1- Se supone que la comida mejicana suele ser picante. No tuvimos ni siquiera la oportunidad de de elegir si la queriamos picante o no.
2- El queso de los nachos es la misma porqueria que ponian en los cines warner. ¿Y a eso le llaman queso cheddar?
3- Lo de los frijoles pudo con migo. Los frijoles suelen ser una especie de alubia negra acompañada de un poco de ajo algo de chile etc... En nuestro cano nos sirvieron las tipicas alubias con ketchup que venden el lata. (muy comunes en inglaterra)
4- Pero para mi lo peor de todo fue el servicio. Primero se liaron con lo que habiamos pedido, luego mientras unos ya tenian la comida los demas tuvimos que esperar una hora hasta que nos la sirvieran, y para colmo,tuve que aguantar el mal humor de la camarera, quien no nos dio ni una explicación de lo que pasaba. Durante toda la cena, literalmente dejo ca
hans75 12/11/2009 09:54:22
Valoración:
La única camarera que había tardó en tomarnos la comanda más de 10 minutos porque estaba tranquilamente en la entrada hablando con unas amigas. Tuvimos que levantarnos de la mesa para pedirle que nos atendiera.
El entrante (patatitas charras) es una especie de "papas arrugás" con varias salsas. 6 euros + iva por 6 patatas pequeñas me parece exagerado. Además, casi no nos dio tiempo a acabar, ya que la camarera vino a retirarnos el plato de las salsas cuando aún no habíamos acabado con las patatas.
Mientras esperábamos al segundo, la camarera tranquilamente se encendió un cigarrillo. Me parece una falta de respeto que a la vista de cualquier cliente se ponga a fumar al lado de la cocina donde te están preparando la cena.
Luego nos trajo el segundo plato que tenía 2 burritos y 2 tacos (15 euros + iva). La carta claramente decía que el plato venía acompañado de patatas gajo, así que se lo comenté a la camarera y lo que obtuve como respuesta es: "Ah, sí, es que es una errata, en realidad no lleva patatas". ¡Y se quedó tan pancha la tía!
También tuvimos que esperar a pedir la cuenta... ¡porque la camarera salió del restaurante para hablar durante un rato con unas amigas que pasaban por la calle!
En resumen, un servicio lamentable con una dejadez y una despreocupación ofensivas, además la comida me pareció excesivamente cara para lo que ofrecen. Desde luego yo no pienso volver a este sitio.